Catedral de Burgos

Catedral de Burgos

Fue hace casi dos años cuando por fin pude conocer uno de los edificios religiosos de la arquitectura española que más me atraían desde mi infancia. Me refiero a la Catedral de Burgos. Aún recuerdo esos años escolares, en los que en la clase de historia e incluso en la de dibujo nos hablaban de la magnificencia de la catedral de Burgos y es que no estaban equivocados.

Cuando me vi frente a ella, comprendí muchas cosas de aquellos días de clase. Ya sabía que era de estilo gótico francés y, aunque no recordaba bien las fechas de inicio y finalización, ya pude refrescar que se inició en el año 1.221 y se terminó en 1.260, aunque bien es cierto que sufrió fuertes modificaciones en los siglos XV y XVI.

Fachada Catedral de Burgos
Fachada Catedral de Burgos

Al ser de estilo gótico francés, podemos encontrar ciertas semejanzas con respecto a la catedral Notre Dame de París, ya que ambas constan de tres cuerpos rematados por dos torres laterales de planta cuadrada.

En el interior, tanto los elementos decorativos como el mobiliario litúrgico pertenecen a varios estilos artísticos, desde el propio gótico pasando por el renacimiento y el barroco.

En 1.994, como consecuencia del desprendimiento de una figura de la fachada unos años antes, se inició un proceso profundo de restauración de la Catedral de Burgos, el cual aún no ha sido completado. Se espera que esté concluido para 2.021, coincidiendo con su octavo centenario, pero bien es cierto que, a día de hoy, dicha restauración ha sido prolongada en el tiempo más de la planificación inicial, además de ser el monumento europeo que más fondos ha recibido para dicho fin.

Ya os decía que el edificio es de una belleza y un valor incalculable y es que eso ha hecho que la Catedral de Burgos sea catalogada como Monumento Nacional en 1.885 y posteriormente Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO desde 1.984. Es la única catedral española que tiene esta distinción por sí sola, ya que otras catedrales, como las de Sevilla o Zaragoza, también contienen esta mención, pero en compañía de otros edificios del entorno.

Aunque la distinción la posea solamente la catedral, su entorno es también de una belleza increíble. Una zona totalmente peatonal para disfrutar al aire libre con numerosos bares y restaurantes. En mi visita en el mes de abril y en un día soleado, fue una gozada sentarse en la terraza de uno de los bares a tomar un vermut mientras me quedaba maravillada con las vistas.

Uno de los detalles que a más turistas reúne en la Catedral de Burgos es el reloj papamoscas. Este autómata sale a todas las horas en punto y al mismo tiempo que abre la boca mueve el brazo derecho para accionar el badajo de una campana para hacerla sonar. El papamoscas se sitúa a unos quince metros de altura en la nave mayor. Es una figura de medio cuerpo, que se asoma sobre un reloj. En la misma mano derecha con la que toca el badajo de la campana, mantiene una partitura.

Reloj papamoscas
Reloj papamoscas

Sin embargo, este autómata no es el original, puesto que el original del siglo XVI fue sustituido por un autómata más reciente del siglo XVIII. El reloj papamoscas es nombrado en varias obras y relatos de viajeros que visitaron Burgos, como Víctor Hugo o Benito Pérez Galdós e incluso ha sido fuente de inspiración para muchas coplas y canciones populares.

Yo que vosotros no perdería la oportunidad de inventar una escapada por la zona simplemente por el hecho de admirar la maravilla de Catedral de Burgos. Es un destino del que estoy segura que no os arrepentiréis. Además, para rematar la jornada, podéis aprovechar y degustar algunos de los productos de la cocina burgalesa que ¡os dejarán con muy buen sabor de boca!

En mi camino para visitar La Rioja y vivir mi experiencia entre vinos, yo me decanté, junto a mi familia, por comer en un asador donde pudimos disfrutar de un buen cochinillo acompañado de un estupendo vino tinto. Por supuesto, no dejamos pasar la oportunidad de saborear las magníficas morcillas de Burgos. Fue la mejor manera de completar la jornada de inicio de un viaje para el recuerdo.

Y vosotros, ¿habéis visitado ya la Catedral de Burgos? ¿Tenéis una catedral favorita?

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