Miami

Miami Beach

Recién aterrizada, la humedad ya se empezaba a pegar a mi cuerpo y el calor se volvía sofocante. Tomé un taxi y en seguida agradecí que tuviera puesto el aire acondicionado a máxima potencia. En la radio, sonaba una música algo familiar, pero distinta. En español, pero que nunca había oído antes. El conductor me preguntó adónde nos dirigíamos y yo inmediatamente le di mi respuesta: a Miami Beach.

La ciudad de Miami es enorme. Se trata de la segunda ciudad más poblada de todo el estado de Florida, en el sureste de los Estados Unidos. El peso específico que tiene la comunidad latina en general, y los cubanos exiliados del régimen castrista en particular, la convierten en algo completamente diferente a lo que puedas encontrar en alguna otra parte de este inmenso país. Aquí es posible pasarse el día sin hablar inglés, discutiendo sobre política con emigrantes de cualquier parte de Latinoamérica y bailar salsa, bachata o cualquier otro ritmo latino hasta que salga el sol. Yo me perdí durante una semana en esta jungla de asfalto y palmeras, donde el lujo se mezcla con el culto al cuerpo llevado al extremo y la idiosincrasia compartida por todo el mundo nos grita a pleno pulmón: carpe diem.

La imagen que muchos de nosotros, ya con cierta edad, tenemos de Miami se remonta al siglo pasado, cuando la mítica serie Corrupción en Miami nos transportaba a un mundo dominado por traficantes de droga a los que una pareja de policías combatía sin descanso. La verdad es que los escenarios que más aparecían en esta serie se localizaban en una parte muy concreta de la ciudad: Miami Beach. Ésta es la zona en la que encuentras las típicas avenidas de palmeras donde coches lujosos se pasean lentamente al lado de unos peatones que lucen cuerpos esculturales en bañador o bikini. Aquí fue, además, donde me alojé durante mi estancia.

¿Qué no puedes perderte en Miami Beach?

Además de pasar las horas en la playa, algo totalmente recomendable, sobre todo si vas en los meses de más calor del verano, no dejes pasar la oportunidad de darte una vuelta por las numerosas galerías de arte que existen aquí. Miami, aunque los que no estamos tan metidos en el mundillo no lo sabemos, tiene un número considerable de sofisticadas galerías que exponen obras de los artistas contemporáneos más famosos (para venderlas, claro). No deja de tener su gracia ver cómo gente rica se pone a discutir sobre tal o cual obra y termina decidiéndose a comprar algo que vale varias decenas de miles de dólares como quien va a comprarse algo de ropa un día cualquiera. Y, si lo que te gusta es otro tipo de arte, también puedes disfrutar del arte callejero en su máxima expresión.

También es posible deleitarnos en Miami Beach con su arquitectura, ya que representa un gran exponentes del Art Déco y esto se aprecia en cuanto empiezas a caminar por sus calles y fijarte en sus edificios. Una vuelta por el distrito histórico Art Déco resulta imprescindible cuando estás en la ciudad.

Por supuesto, el más especial de los paseos que puedes dar es por Ocean Drive, la avenida junto a la playa por antonomasia de esta ciudad donde verás cumplirse todos los estereotipos que puedas tener sobre Miami. Hazlo tranquilo y despacio, apreciando los muchos detalles que este microcosmos irá desplegando delante de ti.

Típico coche de Miami Beach
Típico coche de Miami Beach

Ya fuera de Miami Beach, es de recibo hacer una visita a uno de los restaurantes más míticos de esta ciudad: Versailles. En él, podrás encontrar las mejores especialidades cubanas con el acento más auténtico. Centro de reunión de la disidencia cubana durante décadas, resulta curioso pararse a hablar con cualquiera de los parroquianos que te encuentres por aquí.

¿Qué hacer si la ciudad se queda corta para ti?

Si lo que te apetece es salir un poco de la urbe, los alrededores de Miami lo tienen todo para encantarte también. Yo reconozco que tuve mi momento en que me apetecía dejar la ciudad un poco y encontré las siguientes opciones super interesantes. Sin ningún orden en particular, os cuento las cosas que hice.

Viendo corales en Cayo Hueso

Cerca de Miami, a unas cuatro horas en coche, encontramos el punto más meridional de la península de Florida: Cayo Hueso (en inglés, Key West). Un lugar encantador que nos ofrece la posibilidad de ver el mar desde otro punto de vista y apreciar la belleza de los corales y peces de colores que forman la fauna marina de esta zona.

Yo decidí apuntarme a una sesión de unas dos horas haciendo snorkel y fue una de las mejores elecciones que hice durante mi viaje. Fue espectacular ver pasar delante de mí infinidad de peces de distintas especies, todos ellos tan bellos que te dejan pasmada. Aunque pocas cosas comparables a los corales, esas formaciones tan especiales que tardan tantísimos años en crecer y que nosotros, los seres humanos, nos hemos empeñado en destruir en tan poco tiempo. Sin lugar a duda, esta excursión ha sido una de mis favoritas en todos los viajes que he realizado.

Navegando entre cocodrilos en los Everglades

Otra toma de contacto con la naturaleza que recomiendo a quien visite Florida consiste en visitar el parque natural de los Everglades, un entorno selvático, casi tropical, donde puedes ver cocodrilos tan cerca de ti que te quedarás con la boca abierta.

Cocodrilos en Everglades
Cocodrilos en Everglades

A mí me pilló un tormentón tropical durante mi visita pero la disfruté igualmente. De hecho, creo que hizo que fuera más auténtica y memorable.

Saliendo de la Tierra: una visita a Cabo Cañaveral

Como no todo iba a ser naturaleza, mi espíritu científico me llevó a ponerme mi casco de astronauta (imaginario, claro) y lanzarme a visitar Cabo Cañaveral, el antiguo lugar de lanzamiento de los cohetes de la N.A.S.A. Desde aquí salieron los cohetes de la misión Apolo, que culminaría con la llegada, por primera vez en la historia, de un ser humano a la Luna (o eso nos han hecho creer, según los más conspiranoicos).

En esta visita puedes interactuar con modelos reales de las naves y vehículos que la N.A.S.A. ha utilizado durante su historia, además de ver recreaciones en directo de lanzamientos de cohetes, aterrizajes, etc. A veces, la cosa se pone un poco patriótica y el show business les puede un poco, pero ¿quién les puede quitar el mérito por todo el esfuerzo hecho en su carrera espacial?

En cualquier caso, yo me lo pasé pipa como una niña disfrutando del día que pasé soñando con viajar a las estrellas.

Y, ¿tú qué piensas? ¿Te vas unos días a Miami?

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