Núremberg, donde todo acaba, donde todo empieza

Representación de los matrimonios prohibidos por ley de protección de sangre

Núremberg es una ciudad que a todos, la primera vez que la escuchamos, nos suena. La segunda vez que oímos pronunciar su nombre no sabemos si es bonita o fea y tampoco la localizamos exactamente en el mapa. Pero la tercera vez que la escuchamos ya nos damos cuenta de qué nos pasa: sí, los famosos juicios de Núremberg.

Cuando estaba organizando mi ruta por la Selva Negra, tenía claro que un buen punto para comenzarla sería en Núremberg. No sabía muy bien los motivos, simplemente tenía curiosidad por conocer cómo era el sitio donde todo acabó o, mejor dicho, quería poner los pies en el lugar donde todo empezó.

Ya os he contado en varias ocasiones que me gusta la historia. Me pica el gusanillo de entender el porqué, el cómo y el para qué. Sí, son preguntas infantiles, pero en la mayoría de las ocasiones ahí reside la clave de nuestros problemas actuales. Si diéramos una buena respuesta a esas preguntas, quizás muchos conflictos no llegarían a ser conflictos. Si es que ya lo dicen: ”los niños y los borrachos siempre dicen la verdad”.

Volviendo a lo que os decía de que me gusta la historia, uno de los capítulos que me apasionan es el tema de la segunda guerra mundial. Hay tanta psicología y estrategia por detrás, tantos intereses, segundas intenciones… No creo que haya ningún argumento claro al porqué me gusta esta época, creo que simplemente la cantidad de películas, libros e informes que existen es lo que ha hecho que, conforme pasan los años, más quiera conocer acerca de lo que pasó en ese periodo.

Así que ya sabéis por qué tenía que ir a Núremberg. Aquí terminó una etapa convulsa, de muchos años de guerra entre inocentes y no tan inocentes con sus famosos y largos juicios (desde noviembre de 1.945 hasta octubre de 1.946). Pero Núremberg también fue el principio de ese conflicto, puesto que en esta ciudad es donde se gestó por primera vez las también famosas y conocidas leyes de Nuremberg (septiembre de 1.935). Estas leyes, de carácter racista y antisemita, fueron el germen de lo que acabaría ocurriendo más tarde en el continente europea y desembocando en esos juicios. Con esas leyes, el periodo nazi de la historia de Alemania no hacía más que empezar.

Insignias para los presos en los campos de concentración nazis
Insignias para los presos en los campos de concentración nazis

Núremberg fue una ciudad muy importante durante todo este periodo, ya que aquí se encontraba el centro base del partido nazi: Reichsparteitagsgelände. Y en esas que, a los pocos minutos de llegar en un lluvioso día de junio a Núremberg, me planté allí. Ya me había informado previamente de qué línea de tranvía me dejaría cerca porque es cierto que está un poco retirado del centro, aproximadamente a unos 45 minutos caminando.

El Dokumentationszentrum Reichsparteitagsgelände

El Centro de Documentación Nazi Party Rally Grounds es hoy en día un museo de educación y formación donde, a través de su exposición permanente, “Fascinación y terror”, se explican las causas, conexiones y consecuencias de la Alemania nazi. Su ubicación es inigualable, al encontrase sobre los restos inacabados del Palacio de Congresos de los antiguos mítines del partido Nazi.

El Palacio de Congresos que aquí planeaban los nazis no tenía comparación. Nunca antes se había construido nada igual. Tenía unas dimensiones dantescas. El arquitecto nazi Albert Speer tenía un plan constructivo más que ambicioso que, dada las características del partido, hoy no nos sorprende: incluía un campo de zeppelín, un estadio que albergaría a cuatrocientas mil personas, un gran campo para ejercicios militares, una sala de congresos para cincuenta mil personas y una gran carretera de cincuenta y cinco metros de ancho. Era el lugar ambicioso y perfecto para lo que los nazis consideraban “la ciudad de la luz”.

A pesar de que nunca se llegó a terminar, entre 1.933 y 1.938, los nazis atrajeron en este lugar a más de un millón de personas para diferentes concentraciones nazis. ¡Espeluznante! Durante mi visita, estar allí en persona ante esa majestuosidad e imaginarme como un minúsculo punto en medio de esa inmensidad que me dejó la piel de gallina.

Foto de archivo de un desfile nazi en Núremberg
Foto de archivo de un desfile nazi en Núremberg

Pero bueno, además de lo grande del espacio y los planes arquitectónicos que tenían los dirigentes nazis, lo que se muestra en la exposición interior permanente que han adecuado dentro de este espacio no es menos ambicioso. En “Fascinación y terror”, nos explican la fascinación que el partido nazi ejercía sobre los participantes y visitantes. Al mismo tiempo, la exposición trata de explicar qué condujo al ejercicio del poder criminal de los nacionalsocialistas y de revelar cómo los diversos factores causales estaban interrelacionados.

Un objetivo adicional de la exposición es hacer una presentación franca de las consecuencias violentas que se produjeron para la población. La exposición concluye con uno de los problemas que envuelve a Alemania desde 1.945: cómo los alemanes deberían lidiar con el legado en piedra que dejó el partido nazi. ¿Y con el legado que no dejaron en piedra, si no en la mente de todos? Este tema lo deja más abierto a las reflexiones personales de cada uno de sus visitantes.

Fotomontaje de la revista comunista Arbeiter-Illustrierte-Zeitung
Fotomontaje de la revista comunista Arbeiter-Illustrierte-Zeitung

Porque sí, es cierto que vas a salir de la exposición con un sabor agridulce o más bien lo podría definir como un sabor amargo. Muchas preguntas que tendrás en tu cabeza y a las que no hallarás respuestas, por mucho que busques en internet o preguntes al equipo que encontrarás en el museo. Os recuerdo, que como ya he dicho antes, el museo tiene un espacio para la formación, y es que uno de los objetivos de crear y mantener este museo es precisamente ese, el servir de foro educativo.

El tiempo de visita al museo dependerá de lo mucho o lo poco que os impacte y os guste el tema. He hablado con viajeros que lo recorrieron en apenas una hora y otros visitantes, entre los que me incluyo, pasamos incluso casi cuatro horas dentro. La exposición va haciendo un recorrido cronológico a lo largo del tiempo e incluye materiales, tanto en la forma clásica: recortes de periódicos, citas… así como formas más modernas de presentación. Hay varias películas creadas especialmente para la exposición y, al mismo tiempo, hay videos originales donde se muestra lo multitudinario de las concentraciones nazis que allí tuvieron lugar. También hay videos originales de entrevistas que se hicieron en su día a invitados que acudían a los eventos y explicaban sus motivos para estar allí.

Esta información, tan valiosa hoy en día, es lo que nos permite entender el porqué del auge del partido nazi. Al mismo tiempo, con la entrada a la exposición (precio 5€), también os darán una audio guía que, en diferentes idiomas, os irán ampliando la información de las diferentes salas por las que vais pasando. ¿Qué queréis que os diga cómo conclusión? Pues sí, que disfruté muchísimo en este lugar. Escuchando y analizando los problemas del pasado, se puede aprender mucho para los problemas del futuro, ¿o mejor decir del presente para evitarlos en el futuro? Allá cada uno con sus conclusiones, pero ¡yo os animó encarecidamente a hacer una visita por Núremberg! Ya me contaréis.

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