Un paseo en barco por el Mar Adriático

Mar Adriático

Tenía muchas ganas de pasar unos días en barco por el Mar Adriático y conocer sus abruptas costas, sus puestas de sol, dejarme impresionar por el color de sus aguas, pero como no tenía ni muchos días ni mucho presupuesto empecé a diseñar mi propia ruta en barco low cost por el Mar Adriático.

Aterricé en vuelo de bajo coste en el aeropuerto de Ancona (Italia), ciudad costera del Mar Adriático. De aquí salen ferrys que cruzan de oeste a este el Mar Adriático, desembarcando tras 9- 10 horas en Split, Croacia.

Actualmente hay dos compañías navieras que realizan este trayecto: Snav y Jadrolinija . En estos ferrys también puedes acceder con tu propio vehículo. El precio del trayecto para adulto y sin coche ronda los 50€ – 60€. Sin embargo, si accedemos a él con vehículo, ya asciende hasta los 120€-130€. Los billetes del barco los puedes comprar a través de su web, algo que recomiendo, sobre todo, si vas en temporada alta, ya que es una ruta bastante transitada.

Split es el centro neurálgico de la costa dálmata. Cuenta con unos 200.000 habitantes y, en los últimos años, tiene centrada su economía en el turismo, sector que complementa junto a la industria naval y vinícola. Split fue fundada por los romanos, en el siglo IV. No podemos dejar de visitar el Palacio de Diocleciano, mandado a construir por dicho emperador romano para habitarlo una vez se retiró de la vida política. Tampoco podemos dejar de visitar la Catedral de San Diomo o el Ayuntamiento, del siglo XV. No olvidemos que en 1.979 en Split se llevaron a cabo los Juegos del Mediterráneo, por lo que las instalaciones creadas para tal evento son aprovechadas hoy en día para ofrecer una gran variedad de deportes acuáticos, así como de tierra, como la escalada o tiro, entre otros.

Llegada a Split
Llegada a Split

Después de pasear por el paseo marítimo de Split me dirigí a coger de nuevo un ferry que me llevara a la isla de Hvar. En poco más de una hora estaría en la “Madeira del Adriático”, conocida así por la vegetación de lavanda y romero que impregnan su aire en primavera.

Isla de Hvar
Isla de Hvar

Hvar es una de las 1.244 islas que forman parte de Croacia, aunque bien es cierto que la inmensa mayoría de ellas están deshabitadas. La isla de Hvar tiene un ambiente festivo único. Es un lugar mágico, idílico, con un clima ideal para una jornada playera rodeada de naturaleza.

Playas en la isla de Hvar
Playas en la isla de Hvar

En toda Croacia es muy típico dormir en Sobes. Literalmente el significado de esta palabra es habitación. Sorprende cuando a la llegada de los ferrys en el puerto de destino numerosas personas esperan tu llegada con el cartel portando la palabra “Sobe”. La oferta es infinita. El cartel suele ir acompañado de un mapa para mostrar la ubicación del “sobe”. Este fenómeno ocurre porque Croacia es un país que aún está desarrollándose en lo que a turismo se refiere, la infraestructura turística aún no ha despegado del todo y la oferta hotelera no ha llegado a su máximo esplendor, y todo esto a pesar de que en los últimos años se ha convertido en un destino elegido por muchos para pasar las vacaciones.

En las grandes ciudades como Split, Dubrovnik o Zagreb, los negocios hoteleros van aumentando, pero esto no es así en toda la geografía croata. Por ello son muchos los habitantes que ofrecen sus viviendas como alojamiento para los turistas.

Existen sobes de muchos precios y características. Podemos encontrar desde una casa en la que vive su propietario y alquila por noches las demás estancias de la casa, hasta una vivienda que ha sido preparada para alquilarse por completo a los turistas pudiendo hacer uso de toda la propiedad. Dependiendo de la modalidad de sobe tendremos desayuno, como los conocidos bed and breakfast de toda la vida.

Tras pasar unos días en la isla de Hvar, volví a coger el ferry, para en esta ocasión poner rumbo a Dubrovnik. En el trayecto hicimos parada en la isla de Korcula, de las islas más verdes de todo el mar Adriático, abundando viñedos y olivos. Cuenta con unos 3.000 habitantes, pequeñas playas y más de 200 calas y cuevas. Además sus habitantes aseguran que fue en esta isla donde nació el aventurero Marco Polo.

Ferry de Hvar a Dubrovnik a su paso por Korcula
Ferry de Hvar a Dubrovnik a su paso por Korcula

A nuestra llegada a Dubrovnik, todavía más personas esperaban nuestra llegada con el cartel de sobe, una auténtica seña de identidad del país, ¿conseguirá el auge y desarrollo del turismo acabar con este fenómeno?

Dubrovnik es muchas veces confundida con la capital de Croacia, pero nunca ha sido así. La capital es Zagreb. Dubrovnik es la capital del condado Dubrovnik-Neretva.  Por esta ciudad pasaron bizantinos, venecianos, húngaros y turcos, alcanzando su máximo esplendor en el comercio europeo en 1.272. Sin embargo, en 1.667, un terremoto asoló la ciudad y comenzó su declive, pasando a ser propiedad de Austria. En 1.991 fue de las ciudades que más sufrió en la guerra contra Serbia, por ello la mayoría de sus edificios y viviendas son nuevas, ya que miles de casas fueron destruidas.

La ciudad está rodeada por una gran muralla que alberga dieciséis torres. Las murallas datan del siglo X, aunque fueron restauradas en el siglo XVII.

Si quieres obtener de las mejores vistas de la ciudad, debes subir al teleférico o cable car, muy cerca de las murallas, donde la puesta de sol desde la colina es impresionante.

Vistas desde arriba de Dubrovnik e isla de Lokrum
Vistas desde arriba de Dubrovnik e isla de Lokrum

Como le estaba cogiendo gusto a eso de los ferrys no podía dejar de visitar la isla de Lokrum, una belleza de isla catalogada como parque nacional, donde además podemos disfrutar de las ruinas de un monasterio benedictino, así como del jardín botánico y preciosas playas rocosas. Destaca la presencia de numerosos pavos reales, auténticos protagonistas de la isla.

Pavo real en la isla de Lokrum
Pavo real en la isla de Lokrum

El viaje iba llegando a su fin y tenía que emprender la vuelta. Como la idea del viaje surgía por navegar las aguas del adriático, nuevamente regresé a Italia, en esta ocasión de este a oeste, de Dubrovnik a Bari. Aproximadamente unas 10 horas de viaje para seguir disfrutando de esas aguas y de la última puesta de sol en el Adriático.

Puesta de sol en el Mar Adriático
Puesta de sol en el Mar Adriático

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